¿Por qué no tener miedo a los colores? ¡Dejemos que entren en el vestuario ciclista!
Todos lo conocemos. Abrimos el armario con la ropa de ciclismo, elegimos nuestro maillot de confianza... y otra vez es negro, azul oscuro o gris. ¿Funcional? Sí. ¿Práctico? Sin duda. Pero, ¿cuándo fue la última vez que un maillot oscuro realmente nos entusiasmó? ¿Por qué tantos de nosotros nos aferramos tanto a los colores oscuros? ¿Es costumbre, precaución o simplemente miedo a destacar? Quiero decir de entrada que este artículo no va en contra de los minimalistas. Si amas los colores apagados y el estilo limpio, está perfectamente bien, porque el ciclismo trata de libertad y todos tenemos derecho a rodar con lo que nos haga sentir bien. Más bien es una reflexión: la ropa de ciclismo no es solo una 2nd layer funcional entre nosotros y el viento, sino que también puede ser una expresión de nuestro estado de ánimo, de las ganas de salir, de estar “por encima de todo”. Entonces, ¿por qué no atreverse con “colores”?