La historia del ciclismo ha traído varias formas de fijar el pie al pedal con el objetivo de aumentar la eficiencia del pedaleo. El desarrollo ha pasado por diferentes etapas. En el pasado se utilizaban pedales convencionales, diferentes correas y cestas, en las que se fijaba el pie con una zapatilla común. Actualmente se utiliza un sistema moderno de calas, que se fijan a pedales especiales.
Las innovaciones también han llegado al calzado ciclista, pasando de zapatillas a zapatillas específicas para ciclismo (tretras). Aunque en el ciclismo no hay contacto del pie con el suelo, la elección del calzado adecuado puede influir de manera significativa en la calidad de tu pedaleo. En este artículo descubrirás cómo funciona todo el sistema y qué beneficios obtienes al adquirirlo.
Problemática de la locomoción ciclista

Al montar en bicicleta nos movemos mediante el pedaleo. Aunque a primera vista no lo parezca, la rotación de 360 ⸰ que realizamos al pedalear es un movimiento bastante complejo. La rotación correcta debe ser suave y fluida, involucrando de manera uniforme todos los músculos de las extremidades inferiores. Al pedalear, siempre debemos lograr que un pie empuje el pedal y el otro lo tire hacia arriba. Con pedales y calzado convencionales esto no es posible, ya que sin los pies fijados solo empujarás los pedales y pedalearás de forma poco eficiente. Por eso, si quieres aprender la técnica correcta de pedaleo desde tus inicios en el ciclismo, considera las ventajas de las zapatillas específicas y los pedales automáticos.
¿De qué se compone y cómo funciona el sistema de pedales automáticos?

El sistema consta de pedales especiales, calas y el propio calzado ciclista (tretra). Una vez montados todos los componentes, funciona de tal manera que las calas se encajan en los pedales y creas una simbiosis con tu bicicleta. Al principio puede resultar un poco incómodo y estarás pensando constantemente en que tus pies están fijados a la bici, pero no te preocupes, te acostumbrarás rápidamente. El sistema es seguro y, en caso de caída, las zapatillas se desconectan automáticamente de los pedales, ya que el sistema funciona de manera similar a una fijación de esquí. Sacar el pie también es sencillo, solo tienes que girar el pie hacia un lado.
¿En qué se diferencia una zapatilla ciclista de un calzado convencional?

Actualmente hay una infinidad de modelos de zapatillas ciclistas en el mercado. En cuanto al diseño, hay opciones para todos los gustos. Puedes elegir entre zapatillas con formas futuristas hasta modelos que a simple vista no se distinguen de un calzado deportivo clásico. Incluso para los más exigentes, existen sandalias.
La diferencia fundamental respecto a un zapato común es que la suela es extremadamente rígida y tiene un espacio para instalar las calas, que se montan con tornillos allen.
Beneficios del sistema de pedales automáticos
- Pie más firme
- Evita que el pie se resbale del pedal
- Permite realizar correctamente la rotación de 360⸰
- Mayor rendimiento
- Comodidad
- Posición anatómicamente correcta del pie en el pedal
Si estás empezando en el ciclismo y planeas entrenar regularmente, la compra de un sistema de pedales automáticos junto con calzado específico es la mejor opción para ti. En la siguiente serie de artículos nos centraremos precisamente en este tema. Te explicaremos en detalle cómo elegir las zapatillas adecuadas, qué sistemas de pedales automáticos existen y cómo ajustar todo correctamente.