¡Casco abajo!, les digo a los compañeros cuando logran un tiempo top en una subida dura o una buena ruta con unos cientos de kilómetros encima. Pero en realidad, el “sombrero”, como llamo al casco, nunca me lo quito. Incluso cuando estoy rodando la cadena recién engrasada frente al bloque de pisos, llevo la protección en la cabeza en su sitio. No me refiero al gancho en el garaje, sino a esa protuberancia en el cuello llamada cabeza.
Nunca olvidaré la lección de los tiempos en que ya lo usaba, pero solía quitármelo justo antes de “aterrizar”. Volvía del trabajo bajo una llovizna ligera, iba a la tienda y, frente al supermercado, me quité el casco, pero aún me quedaba un bordillo. Decidí pasarlo justo como no se debe, entrando en ángulo y con una sola mano, así que resbalé bien. El resultado fue un Walkman roto en el bolsillo, el casco se me cayó de la mano, no de la cabeza, y por suerte la cabeza no tocó el asfalto, pero la lección fue clara: sin casco, ni media vuelta de bielas. Es como la bomba, prefiero llevarla con parches, aunque gracias a los neumáticos de calidad casi no tengo pinchazos, pero por ese uno al año, vale la pena llevarla y evitar una caminata inesperada en zapatillas de ciclismo.
En mi juventud, de este elemento inseparable de las salidas, igual que de las sillas infantiles en el coche, ni se hablaba, y por eso tengo algunas cicatrices en la cabeza. Especialmente en un caso, tras chocar por culpa de frenos débiles con un coche que frenó de golpe, el casco me habría ahorrado una conmoción cerebral. Tras el choque, caí al suelo y golpeé la cabeza contra el asfalto, lo cual, por la pérdida de memoria de unos 10 minutos antes del accidente, no recuerdo; solo lo sé por los testigos.
Más tarde, tuve mi primer casco, uno de supermercado, pesado y demasiado grande. Después, uno de liquidación, ligero y bien visible. Y la visibilidad es uno de los criterios más importantes al elegir no solo cascos, sino toda la ropa y accesorios de ciclismo. Seguridad no solo pasiva, en caso de caídas, sino también activa: ser visible en la carretera. Cuando se desgastó ese casco top, busqué en vano un reemplazo adecuado, probé varios, todos bastante pesados, hasta que encontré el ultra ligero MTB casco Limar. Suficientes aberturas de ventilación, color muy visible y esa ligereza que a menudo ni noto que lo llevo puesto. No aprieta, se ajusta fácil y rápido, y ventila bien en verano. La malla contra insectos es una de mis prioridades y, por supuesto, no le falta, igual que la visera.
Oficialmente es un MTB casco, pero yo lo uso también en salidas de carretera. En mi entorno soy conocido por mi espíritu competitivo, sobre todo en asfalto busco los mejores tiempos en las subidas más largas y empinadas. Por eso debería pensar en un casco aero de carretera, pero en este caso no hace mucha falta, en las subidas los elementos aero no marcan mucha diferencia y el llano me aburre, ahí me distraigo :-) Además, si uno lo hace a fondo, montando casi a diario y usando tanto carretera como MTB, se nota en el presupuesto familiar. Basta con tener zapatillas de carretera y MTB, además de zapatillas MTB de invierno, cubrezapatillas de invierno para las de carretera, el mantenimiento anual de una bici doble suspensión que cuesta lo mismo que un salario mínimo mensual, y de vez en cuando cambiar una bici desgastada por una nueva, así que ya no apetece invertir en cosas que no son estrictamente necesarias. Y si el MTB casco es en esencia universal, pues menos aún :-)
Recomiendo a todos los entusiastas del ciclismo usar siempre este elemento de protección, porque nunca se sabe cuándo será necesario. Durante el día, tráfico denso en las ciclovías, conductores distraídos en la carretera, animales cruzando en penumbra o de noche, sorpresas inesperadas en el bosque tras una curva, como un árbol recién caído o aficionados poco precavidos reparando un pinchazo en medio de un singletrack en una curva ciega. Una avería técnica, sobreestimar las propias capacidades, subestimar el clima o cualquier otra trampa que tire al ciclista de la bici puede tener consecuencias graves si hay un golpe en la cabeza.
Deseo a todos los entusiastas mucha alegría en la ruta y el mínimo de contratiempos.