Uno de los mayores inventos de la humanidad. Un par de ruedas, un cuadro compuesto por varios tubos y un conjunto de componentes que juntos forman una “obra de arte”. Para algunos, solo un medio de transporte, que en el tráfico urbano actual es cada vez más eficiente; para otros, una herramienta para superar récords; y luego están aquellos para quienes la bicicleta es amor para toda la vida. ¿Cómo puede este deporte ayudarnos a mantener no solo nuestra salud física, sino también la mental?

“Montar en bicicleta es una escapatoria de la melancolía” - James E. Starrs
Probablemente ninguna otra frase describe mejor la sensación de pedalear. Hoy en día, sin embargo, tiene un significado mucho mayor que nunca. El ciclismo es un deporte específico que aporta varias ventajas. Desde el punto de vista de la salud, el ciclismo ayuda a mejorar el funcionamiento del sistema cardiovascular, favorece una pérdida de peso más rápida y, en comparación con correr, las articulaciones sufren mucho menos. Los beneficios para la salud del ciclismo son conocidos por casi todos, pero solo los verdaderos entusiastas de este deporte son conscientes de sus excelentes efectos sobre la psique y el bienestar mental. Y precisamente el bienestar mental es lo que muchos de nosotros más anhelamos en estos tiempos.

Bastan unos pocos kilómetros a la semana para mejorar el ánimo, aumentar la productividad en varios puntos porcentuales y prevenir la depresión. La sensación de libertad y la posibilidad de llegar a cualquier lugar solo con tus propias piernas es una ventaja que no ofrecen todos los deportes. Pero, ¿cómo sacar el máximo provecho del ciclismo y seguir sintiéndote lo mejor posible después de cada salida?
El equipamiento es la base
El equipamiento adecuado puede hacer que la experiencia de pedalear sea más agradable y garantizar la comodidad necesaria. El elemento básico imprescindible es el casco. No deberíamos escatimar en su compra, ya que es el elemento de protección más importante al montar en bicicleta. Grietas o material deformado pueden ser señales de que ha llegado el momento de cambiarlo. Ver y ser visto es un lema que no solo deberían seguir los ciclistas. Una pequeña luz intermitente bajo el sillín no ocupa mucho espacio y, en caso de volver tarde a casa o con niebla, nos hará visibles desde suficiente distancia. Un maillot de ciclismo bien elegido, que nos proteja del viento y evacue eficazmente el sudor, también es una parte importante del equipamiento. Para mayor comodidad, unas gafas de ciclismo nos protegerán de los rayos solares intensos, el viento fuerte o los insectos voladores. Al menos una botella de agua para hidratarse y herramientas con parches no deberían faltar en ninguna salida. Los parches y herramientas se pueden guardar fácilmente en una bolsa bajo el sillín o en el bolsillo del maillot.

Elegir bien la ruta
Con el aumento de la temperatura, también crecen las ganas de hacer rutas más largas. Tras un largo parón invernal, no hay que sobrevalorar nuestras fuerzas y debemos elegir la ruta teniendo en cuenta la forma física, que tras los meses de invierno puede no estar en su mejor nivel. Para una mejor motivación, es bueno incluir en la ruta una subida favorita o un segmento que llevas tiempo queriendo conquistar. O una parada en tu cafetería favorita (en tiempos no covid) también puede hacer la salida más agradable. Con la llegada de la primavera, aumentan los días ventosos, por lo que es importante planificar bien la ruta teniendo en cuenta este elemento. Una buena estrategia en días de viento es empezar contra el viento, para que al regresar lo tengamos a favor. Así, no terminaremos desanimados y esperaremos con más ganas la próxima salida.
No subestimar la reposición de energía durante la salida
Este error lo cometí durante mucho tiempo y salía a pedalear sin comida. Especialmente para quienes buscan perder peso a través del ciclismo, puede parecer absurdo comer durante la salida. Pero es todo lo contrario. Gracias a la reposición regular de energía durante el ciclismo, nuestro cuerpo puede rendir más tiempo a mayor intensidad y esto acelera el metabolismo, lo que ayuda a perder peso. La regla no escrita es comer algo pequeño cada 40 minutos de pedaleo. Sin embargo, cada organismo es único y cada uno debe encontrar el método que mejor le funcione: hay que escuchar al cuerpo, probar diferentes combinaciones y formas.
Empezar poco a poco
Otro error común es empezar demasiado fuerte desde el principio. Intentar ir lo más rápido posible en los primeros kilómetros puede pasarnos factura más adelante. Lo correcto es empezar poco a poco e ir aumentando el ritmo gradualmente. No existe una receta ideal para todos, pero como referencia básica, el ritmo adecuado es aquel en el que aún podemos conversar.
Salir incluso cuando no hay ganas
Este punto es solo una pequeña recomendación. Especialmente en estos días: la sensación de cansancio y desgana puede ser engañosa. La motivación decreciente para cualquier actividad a veces es más fuerte que el amor por el ciclismo. En ese momento, solo hay un remedio: subirse a la bicicleta y salir, a pesar de esos sentimientos. Elegir tu circuito favorito o subir la colina detrás de casa y disfrutar de la puesta de sol. Después de unos kilómetros, nos daremos cuenta de que solo era una emoción pasajera. Y entonces nos damos cuenta de que esa sensación agradable que recorre nuestro cuerpo y mente es la razón por la que el ciclismo es nuestra “droga”.

El ciclismo es una de las formas que puede ayudarnos a superar y hacer más llevadera esta época difícil. Para mí personalmente, el periodo de la pandemia habría sido insoportable si no hubiera tenido la posibilidad de subirme a la bicicleta y salir, aunque solo fuera un momento, de la burbuja de la rutina.
Para terminar, me gustaría mencionar las palabras de Arthur Conan Doyle, que expresan la esencia de lo que quería transmitir con este artículo: “cuando no tienes ganas, el día no sale bien, el trabajo se vuelve monótono y parece que desaparecen hasta las últimas esperanzas, basta con coger la bicicleta y salir a rodar, sin pensar en nada más que en tu pedaleo”.