¡El nuevo año ya está aquí! Aunque fuera el clima todavía puede estar un poco adormilado y frío, para nosotros los ciclistas es el mejor momento para motivarnos y pensar en lo que lograremos este año. No es necesario salir a rodar en la nieve y el hielo por carreteras resbaladizas, pero ¿qué tal planear una épica salida de primavera o conquistar esa subida soñada? ¿O simplemente disfrutar de más días en la bicicleta? El nuevo comienzo está aquí, así que vamos a ver juntos cómo hacerlo más agradable y convertir tu año ciclista en un gran éxito.

Establezcamos objetivos claros
¿Sabes qué es lo mejor de planear objetivos? ¡Esa sensación cuando los cumples! Tomémonos un momento para pensar: ¿qué sería lo ideal para mí este año? ¿Recorrer 5 mil kilómetros en un año? ¿Un viaje a un lugar que siempre quise conocer? ¿Descubrir un nuevo país en bicicleta o tal vez mejorar el tiempo en mi ruta habitual? Lo importante es escribirlo y dividir el objetivo en pasos más pequeños. Y recordemos que cada momento en la bicicleta es un paso más hacia nuestra meta principal. ¡Sobre todo, disfrutémoslo y no nos estresemos por la perfección! Puede que nos enfermemos, suframos una lesión o tengamos un pinchazo. Eso es natural y común. No nos desanimemos si alguna salida no sale como esperábamos.

Creemos un plan de entrenamiento
Como se dice, sin plan no se llega lejos. Bueno, sí se puede, pero a menudo nos perdemos. :-) ¿Qué tal si reservamos 3–4 días a la semana para salidas regulares? No hace falta romper récords, incluso una salida corta tiene su valor. Y no olvidemos la recuperación. Por ejemplo, un baño caliente o un masaje después de una ruta exigente hacen maravillas. Lo importante es encontrar el equilibrio entre la vida diaria, el entrenamiento y el descanso, para que montar en bicicleta siga siendo divertido y el cuerpo pueda recuperarse.

Buena nutrición y recuperación
Una verdad sencilla: el ciclismo empieza en el plato. Una buena comida es tan importante para los ciclistas como una buena bici. Un deportista debe comer de forma regular y alimentos ricos en carbohidratos, proteínas y grasas saludables. Mi recomendación para un almuerzo fantástico o una cena post-entrenamiento es una ensalada de quinoa con pollo a la parrilla, verduras y un poco de aceite de oliva. Es sabroso, lleno de proteínas y te da energía para la próxima salida. ¿Y la hidratación? No puede faltar. Tengamos siempre una botella de agua a mano durante el día y bebamos de forma regular para mantenernos hidratados. Durante el entrenamiento, es mejor sustituir el agua por una bebida iónica. Así el cuerpo repone todas las sustancias importantes que se pierden durante el entrenamiento. Personalmente, mi favorita es Powerbar ISOACTIVE DRINK LEMON con su refrescante sabor a limón.

¿Cómo mantener la motivación?
Todos tenemos días en los que simplemente no apetece salir. ¿Qué ayuda? ¡Busca un compañero para las salidas! Compartir experiencias, apoyarse mutuamente y, a veces, un poco de competencia, ayuda a mantener las ganas de rodar. Y si te gustan las tecnologías modernas, prueba aplicaciones como Strava. Verás tu progreso, puedes unirte a diferentes retos o comentar la actividad de un amigo y compartir tus resultados. Recuerda: cada salida es una victoria, aunque solo sea para ir a comprar el pan. Y desde luego, el mundo no se acaba si nos premiamos con un trozo de chocolate, una tarta de frutas o cualquier otro “antojo” al que nunca podemos resistirnos. :-)

¡Así que manos a la obra!
El nuevo año es el momento ideal para empezar algo nuevo. Fijemos objetivos, no olvidemos celebrar cada pequeño éxito y, si quieres, únete a algún reto de enero. Ya sea recorrer 500 kilómetros en un mes o salir al menos una vez por semana en bici al trabajo, lo más importante es disfrutar del placer de moverse. Cada paso cuenta y no olvides lo que dice una canción famosa: “…el camino también puede ser la meta.”
¡Salud y pedal!