Una historia = un millón de experiencias – de Bratislava a Trieste

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En primavera decidí hacer algo que llevaba pensando desde el otoño: salir en bicicleta desde Bratislava hasta Italia – solo, con tienda de campaña y con Giza (nuestro perro) en el remolque. La ruta pasaba por Austria, Italia, Eslovenia y de nuevo Italia hasta Trieste. Ocho días, cientos de kilómetros, retos, silencio, vistas y libertad personal.

Resumen de la ruta

Bratislava – Donnerskirchen – Gloggnitz – Knittelfeld – Klagenfurt – Villach – Bovec – Cividale del Friuli – Trieste

Distancia: aprox. 600 km

Duración: 8 días

Equipo: bicicleta, tienda de campaña, remolque para perro

Viajar con perro

El perro estuvo todo el tiempo en el remolque, que llevaba enganchado a la bicicleta. En algunos tramos me parecía un pasajero de primera clase – en otros lo maldecía en silencio cuando subía cuestas. Las pausas frecuentes eran imprescindibles para hidratarse y para que pudiera correr un poco. Pero la verdad es que fue mi mejor compañero :)

Día a día

Día 1 – Bratislava → Donnerskirchen

Salí de Bratislava lleno de expectativas y con mucho respeto. Delante de mí, un día soleado; detrás, nubes como si fuera el fin del mundo. Pero todo salió bien y, pasando por Gattendorf y junto al Neusiedl See, llegué al camping en Donnerskirchen, donde planeaba pasar la primera noche. Los primeros kilómetros fueron para adaptarme – acostumbrarme al remolque y al peso del equipaje. Todo funcionaba como un reloj y disfrutaba muchísimo que por fin estuviera sucediendo. Viñedos preciosos, bodegas de vino en cada esquina. Simplemente euforia. Por la noche monté la tienda y solo quedaba relajarse.

Día 2 – Donnerskirchen → Gloggnitz

Austria es un paraíso ciclista. Carreteras tranquilas, carriles bici cuidados, pueblos de catálogo. De nuevo, una maravilla. Pero también llegaron momentos duros, con subidas y bajadas constantes... como una montaña rusa. Empecé a estar harto, pero volver o abandonar no era una opción. La segunda noche me alojé en Gloggnitz. Llegué completamente agotado, pero satisfecho de haberlo logrado. Por la noche me di cuenta de que una cosa es planear y otra vivirlo :) Me sobreestimé. El peso de la bicicleta, el equipaje y el remolque con el perro era de unos 47 kg y hasta las subidas pequeñas eran duras. Lo que haría después lo dejé para la mañana siguiente.

Día 3 – Donnerskirchen → Knittelfeld

Por la mañana me desperté justo como no quería. Molido. Para este día tenía planeados 85 km y cruzar la estación de esquí de Semmering. En ese momento, me parecía imposible. Así que me tomé un día de descanso de la bicicleta y, como tenía que cumplir los 8 días planeados, opté por el tren. Me trasladé a Knittelfeld. De camino al alojamiento paré en una tienda local para reponer provisiones. Después solo descanso y replanificación completa de la ruta.

Día 4 – Knittelfeld → Klagenfurt → Villach 

Nuevo día, nueva persona :) Este día lo hice mitad y mitad. De Knittelfeld a Klagenfurt fui en tren, ya que vi que la ruta era otra vez como una montaña rusa y no quería acabar tan agotado como el segundo día. Hice bien. Bajé en Klagenfurt y ante mí apareció la belleza del Wörthersee. Recorrí todo el lago. Carril bici brutal, vistas preciosas, zonas de descanso, muelles. En uno de los muelles paré, saqué el hornillo de gas y el koťogo... nunca había disfrutado tanto de un café. TOP. El lago es famoso también por las concentraciones de tuning VW y justo coincidí con una. Por todas partes custom VW. Genial. Por la tarde llegué al camping cerca de Villach. Monté la tienda y pasé la noche charlando con una pareja alemana que hacía la famosa ruta ciclista Alpe Adria (a la que iré el año que viene :) ) ... buenas noches

Día 5 – Villach → Bovec

Es de mañana y estoy fresco. Sentado junto a la tienda con un café, pensando en lo que me espera. El día más duro. La mayor subida, la bajada más empinada. Un auténtico reto. Salí sabiendo que podía darlo todo, ya que en Bovec planeaba quedarme un día. De nuevo, carriles bici preciosos, vistas, paisajes. Fin de Austria y cruzo la frontera a Italia WOW. Todo superlativo. Simplemente precioso. Siguiendo el río llego al lago Rio Lago. Aquí empieza una subida infernal. Los últimos 5 km tuve que empujar la bici, pero llegué arriba y otra frontera. Esta vez Italia-Eslovenia WOW. El descenso... qué decirte... se me quemaron los frenos :))) Estoy en Bovec y monto la tienda junto a unos moteros checos. Este fue el día más duro pero también el más bonito. También porque estuve en tres países en un solo día.

Día 6 – Bovec

Hoy me quedo en Bovec. Descanso, café, restaurante. Simplemente relax. Y estar en Bovec y no ir a ver el río Soča es como si no hubieras estado en Bovec.

Día 7 – Bovec → Cividale del Friuli

Me despido de Bovec y sigo adelante. Bajada cómoda durante toda la ruta, cruzando la frontera de nuevo en Italia. Esta parte no fue especialmente destacable salvo por las ya habituales vistas preciosas. Ya me había acostumbrado :) Pero luego llegué a Cividale del Friuli y me quedé boquiabierto. Un precioso pueblo italiano donde entras al centro histórico por un puente altísimo sobre el hermoso río turquesa Natisone. Brutal. El camping está cerca así que me siento un rato en un banco y simplemente contemplo la belleza. De camino al camping paro en una tienda para reponer las últimas provisiones. Estoy en el camping... solo, no hay nadie :)

Día 8 – Cividale del Friuli → Trieste

Último día. Tristeza porque todo termina, pero también alegría por haberlo conseguido. Me despido de esta hermosa ciudad y sigo adelante. Tras unos 60 km veo el mar... YESSS... después de unos kilómetros más, descenso hacia la ciudad, calles de piedra, monumentos, puerto. Cansado pero feliz. LO CONSEGUÍ

Valoración del equipo tras 8 días

No sé si cambiaría algo a pesar del peso que llevaba. No me faltó nada. No tuve problemas con nada. No siento que llevara nada de más, quizá solo los culottes. Llevaba tres pero los más cómodos fueron los Novel Pro de Holokolo, así que con esos me habría bastado. Para mí era muy importante tener unos culottes cómodos, ya que pasé la mayor parte del día en el sillín. Estos cumplieron exactamente lo que necesitaba, es decir, ni los notaba. Badana cómoda y material como mi segunda piel. Incluso después del viaje parecen como si no los hubiera usado.

8 días, cientos de kilómetros, cientos de experiencias. Un viaje que nunca olvidaré – también gracias a mi fiel perro, al equipo de calidad y a la decisión de ir.

Si estás pensando en una ruta similar – no lo dudes. Sube a la bicicleta, lleva tu tienda, equipo minimalista... y quizá también los culottes Holokolo. El mundo te espera :)